En temas de salud masculina, normalmente nos olvidamos de que existe la próstata… hasta que empieza a generar molestias.

¿Qué es la Próstata?

La Próstata es una glándula que forma parte del aparato reproductor del hombre y que en condiciones normales es del tamaño de una nuez. La próstata es la encargada de producir un líquido (líquido seminal) que tiene la función de estimular el movimiento de los espermatozoides, además de protegerlos.

La Próstata se encuentra ubicada al rededor de la uretra (conducto del aparato urinario y genital del hombre) y se localiza frente al recto y por debajo y a la salida de la vejiga urinaria.

Desde los 15 años y hasta los 30 años de edad la próstata aumenta su tamaño debido a los altos niveles de testosterona presentes en el organismo, hasta estabilizarse a los 40 años, quedando de un tamaño entre los 20 y 30 centímetros cúbicos.

Hasta aquí todo va bien pero…

Las molestias de la próstata

Cuando la próstata se enferma el tamaño de la misma aumenta y eso hace que la uretra se comprima, provocando que se tengan trastornos urinarios, tales como:

  • Dificultades para iniciar la micción.
  • Aumento en la frecuencia de visitas al baño para orinar.
  • Urgencia repentina de micción.
  • Sensación de vaciado incompleto de la vejiga urinaria.
  • Incontinencia urinaria.

Es importante dejar claro que la inflamación o crecimiento de la próstata no siempre es un síntoma de cáncer pero sí es necesario un diagnóstico ya que el incremento del tamaño de la próstata puede ser debido a una infección del tejido prostático causado por bacterias o virus, provocando una inflamación o Prostatitis.

La Hiperplasia prostática benigna, está más asociada con el envejecimiento y el crecimiento de la próstata es lento; que aunque no es un factor de riesgo de cáncer de próstata, es importante un diagnóstico para evitar efectos adversos en la calidad de vida.

El cáncer de próstata, que fue la segunda causa de muerte en hombres a finales del siglo XX.

¿Cómo detectar el cáncer de próstata?

Los avances tecnológicos actuales nos permiten hacer diagnósticos médicos con mucha precisión y poca invasión, lo que podría aplicar a en la detección del cáncer de próstata y así evitar el tan temido y odiado Examen Digital de Recto, también conocido como tacto rectal.

Lamentablemente no siempre es así debido a que la Prueba de Antígeno Prostático ha demostrado tener desviaciones tales como falsos positivos y falsos negativos y si se contrasta contra el conocimiento de que el adenocarcinoma prostático es asintomático en sus faces iniciales y que los mejores resultados para el combate de éste es justamente cuando se encuentra en estadios iniciales, razón por la que tristemente la Asociación Americana de Urología sugiere que se realicen evaluaciones anuales para personas mayores a los 50 años y cuando existe algún antecedente familiar debe ser a partir de los 40 años.

Otros medios de detección que son utilizados son:

  • PCA3 – Gene 3 de Cáscer de Próstata : Es un gen que sólamente se encuentra en células de cáncer de próstata.
  • Resonancia Magnética Multiparamétrica de Próstata: Ante la sospecha de cáncer y con el fin de ubicar con precisión el lugar de donde se debe extraer una muestra o biopsia.
  • Ecografía transrectal: Lástimosamente es tan invasiva como el tacto rectal.
  • Biopsia: La extirpación de una pequeña cantidad de tejido de la próstata para examinarla mediante microscopia, lo que permite crear un diagnóstico definitivo.

¿Por qué el tacto rectal es importante?

Antes de empezar a dar molestias, la próstata empieza a tener irregularidades en sus tejidos, lo que provoca un cambio en la textura y dureza de la misma, es por eso que el examen digital de recto se convierte en una herramienta capaz de detectar cambios que difícilmente pueden ser detectados en exámenes de antígeno prostáticos, en sus faces iniciales, lo que permite tomar acciones preventivas en el mejor momento, para evitar problemas a largo plazo.

¿Cómo mantener saludable mi próstata?

Aunque no existe una receta mágica para evitar problemas de próstata en edad adulta hay algunos hábitos que pueden ayudar a que la próstata se mantenga saludable.

  1. Mantén un peso corporal saludable.
  2. Haz ejercicio de manera frecuente.
  3. Mantener una buena hidratación
  4. Alimentación Saludable, baja en grasas.
  5. Limitar el consumo de alcohol y cafeína.
  6. Dejar de fumar.
  7. Tener una vida sexual activa.

También te puedes apoyar de algunos productos o suplementos como los que se ofrecen en www.Es-Natural.com.

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